Sobre el Autor…
Juan Manuel Pérez
Master Coach, CEO de ACP Coaching Academy, presidente de la Comunidad
Latinoamericana de Coaching y autor del libro Manual del practicante de
Coaching
Hay una frase de John Whitmore que nos dice “Somos similares a una bellota,
que contiene en su interior todo el potencial para convertirse en un majestuoso
roble. Necesitamos alimento, estímulo y luz para crecer, pero el roble ya se
encuentra en nuestro interior."
Las personas tienen dentro de si mismas un gran potencial que esta formado
por su propia esencia, hay un poder dentro de cada uno. Y como coaches
vemos al otro, no como lo que es en ese momento, sino como lo que no es y
puede llegar a ser. El coach acompaña a la persona en un proceso reflexivo y
creativo que le ayude a liberar ese potencial que tiene en su interior y facilite el
cambio en cualquiera de los ámbitos de su vida.
El Coaching como metodología contribuye significativamente en el desarrollo
de las personas y tiene entre sus principales objetivos, ayudarles a conseguir
las metas que se proponen y contribuir en la mejora de su calidad de vida.
Podemos ver, como la metodología del Coaching se sustenta en su actuación.
Tratando sobre lo que es importante para las personas, sobre lo que quieren
cambiar y sobre cómo alcanzarlo, brindado el soporte para que puedan
conseguir los resultados esperados, aquellos que, sin el acompañamiento de
un coach, no podrían lograr por sí solas por falta de claridad y enfoque.
También podemos entender el Coaching como el arte de acompañar a las
personas durante un proceso de aprendizaje que busca expandir su poder de
acción, su efectividad y su bienestar, a partir de la toma de conciencia y la
ampliación de las interpretaciones que tienen acerca de sí mismas, de los
demás y del entorno, es decir, de su forma particular de ser y estar en el
mundo.
Entendamos el Coaching como una actividad auténticamente humana y que
debe responder a los fines para los cuales fue concebido ante la sociedad, y
esto lo consigue asumiendo y empleando de modo consciente los fundamentos
que lo sustentan. En este sentido, sus fundamentos orientan el por qué, el para
qué y la capacidad transformadora del Coaching en función del ser humano en
sus dimensiones física, mental, emocional, espiritual, trascendental, intelectual,
social y profesional.
Dentro del contexto del Coaching, para conseguir los mejores resultados y el
desarrollo del potencial humano, el coach mantiene una relación basada en la
confianza, se abstiene de hacer juicios de valores, no emite opiniones y se
comunica en todo momento con respeto por la persona que recibe el Coaching
y por sus ideas y percepciones. No trae su “mapa” al discurso de su cliente.
Además, el coach plantea preguntas, facilita cambios de perspectivas, no se
posiciona como experto, ya que quien verdaderamente tiene las respuestas
para una situación es la persona que la está viviendo, aunque le cueste verlas
o ponerlas en práctica. Es por ese motivo que el coach no da soluciones, más
bien pone al servicio de la persona las herramientas propias del Coaching que
contribuyen en su proceso de cambio.
Mi crecimiento personal y contribución al desarrollo humano de otras
personas gracias al Coaching
Mi primer acercamiento al Coaching fue en el año 2004 cuando realicé mi
primera formación en Coaching personal. Mi objetivo con la formación en ese
momento no era ser coach, sino trabajar en mi propio desarrollo personal. Yo
para esa época estaba trabajando en el sector de la intermediación financiera y
adentrándome en el mundo inmobiliario.
Ese fue solo el comienzo de un gran número de formaciones no solo en
Coaching, sino también en otras disciplinas del desarrollo humano, aunque el
eje central para mi siempre era el Coaching, ya que todas las formaciones
adicionales eran para potenciar mi perfil profesional.
El Coaching me permitió profundizar en mi autoconocimiento, mejorar mi
autoconfianza y autoestima, incrementar mi motivación y fortalecer mi fuerza de
voluntad. Me ayudó a convertirme en una persona más segura de si misma, a
reconocer mis virtudes y a aceptar mis imperfecciones
Puedo decir que el Coaching, ha impulsado en mi persona la capacidad de
conectar con mis valores personales. Es una especie de liberación tomar mis
decisiones desde la seguridad de mi conexión interior. Incluso si mi mundo se
mueve a una velocidad extremadamente rápida, puedo sentirme seguro de que
camino y miro felizmente para ver si estoy viviendo mi vida.
El Coaching paso a ser el hilo conductor de mi vida, permitiéndome ser una
mejor persona y potenciando mi perfil profesional. Así, que lo que vivo en mi
profesión lo resumo en tres palabras: Acción, Compromiso y Pasión. De allí
nace en el año 2013 mi academia ACP Coaching, un proyecto por medio del
cual desde mi rol de educador comenzaría a promover la enseñanza del
Coaching y formar agentes facilitadores de cambio que pudiesen contribuir en
la mejora de la vida de las personas. Un proyecto que pude potenciar al
hacerme licenciatario de International Association of Coaching e integrar dentro
del programa educativo las 9 maestrías del Coaching que constituyen el pilar
fundamental de la formación.
Mi misión es seguir creciendo y aportando valor, y por eso seguiré
promoviendo la profesionalización constante de todos aquellos que se han
abierto camino en el mundo del Coaching.
Juan Manuel Pérez
Master Coach, CEO de ACP Coaching Academy
@coachjuanma